martes, 23 de febrero de 2016

Matar a Sebastián




Matar a Sebastián, matar a Sebastián, matar a Sebastián…
(El hombre camina por las calles internas de la Feria del Libro de Buenos Aires. A un costado y a otro brillan los stands de las editoriales y librerías más representativas. Mira fijo al frente, los ojos rojos, lacrimosos).
Hijo de puta. Y la puta que lo parió. ¡Y la puta madre que lo recontra parió!
(Masculla para sus adentros mientras acelera el paso. Aunque la multitud, que abarrota el predio ferial de Palermo, le impide llegar a su destino con la celeridad que le gustaría. Es viernes 1 de mayo de 2015, feriado en Argentina, y la concurrencia a la Feria es la mayor de los últimos quince años).
El de 2015 venía siendo un enero de descanso estival inmejorable. Pero, por mi culpa, todo giró ciento ochenta grados de un día para el otro: fui yo el que llevó el libro a las vacaciones. Lo tendría que haber dejado en casa, criando telarañas y sepultado en la biblioteca. Qué boludo que fui. ¡Qué boludo! Si estábamos al pelo con Mariana y los pibes, pasándola de diez… Al pedo me puse a leer «Tierra de Nadie» habiendo tantas novelas para disfrutar. ¡Boludooo! ¡Sebastián Elesgaray, y la concha de tu hermana!
Si algo tiene Mar del Plata es su oferta de librerías. Libros, libros y más libros, por doquier y a diestra y siniestra. Tendría que haber leído otra cosa —Fontanarrosa, ponele— y no la novela de mierda esa. ¿Por qué? Y… porque es demasiado genial.
(Gotas de sudor caen por sus mejillas, y dos aros oscuros se forman bajo su camisa celeste, a la altura de los sobacos. Es alto, de unos cuarenta años, barba candado y anteojos. Y lleva una mochila negra).
Lo conocí en 2011 a través de las redes sociales. En realidad, conocí sus letras, su estilo de redacción. Y enseguida me deslumbró. Quería escribir como él, llegar al lector como llega él; suspenso, violencia, drama, todo lo maneja de manera impecable. Un escritor de puta madre.
Y parecía que lo iba a lograr. Y más cuando me uní con él y otros seis escritores (los argentinos Bibiana Pacilio, Claudia Medina Castro, Laura de la Rosa y José Luis Bethancourt, el colombiano Mauricio Vargas Herrera y el español William Fleming) en «Historias En La Azotea», un blog para compartir nuestros relatos. Ya lo tenía, ya casi era como él. Y al tipo se le ocurre editar una novela. ¡Nooo! ¡Una novela! Mi sueño, mi gran sueño.
Que él me robó. No tenía derecho a editar primero que yo. No tenía derecho. Yo quería ser el primero en ver reflejadas mis historias en papel. No tenía que ser él. Yo soy mejor. ¡Yo soy mejor! ¡¡¡YO SOY MEJOR!!!
(Dos bibliotecarias afiliadas a la CONABIP, que acarrean sendos carritos de metal con cajas repletas de libros recién adquiridos —y que entorpecen el andar de toda la gente—, miran al hombre que, diciendo en voz alta «¡¡¡Yo soy mejor!!!», las acaba de cruzar. La más joven se toca con el dedo índice la sien derecha y gira su mano en el inequívoco signo que identifica a de la locura. La otra asiente en silencio).
Leí «Tierra de Nadie» en solo tres días. Setenta y dos horas del verano marplatense destinadas a la novela. Qué hijo de puta Sebastián: se mandó una historia impresionante, destinada a ser punta de lanza en las novelas de suspenso y horror de nuestro país (un género al que las editoriales chotas de Argentina no le dan ni cinco de pelota).
Y, cuando cerré el libro luego de la última página, vi mi única salida. ¿Quería ser mejor que Sebastián? Sí. Pero con ese nivel que tenía el escritor platense me iba a ser imposible. Salvo… salvo que el tipo desapareciera de la faz de la Tierra. No le dije nada a Mariana —tan boludo no soy—, pero el plan se me vino a la mente con una lucidez que ni yo mismo pensaba que tenía.
¿Me gustaba matar a los personajes de mis cuentos? Sí, me encantaba. Bueno, ahora lo iba a llevar a la realidad: tenía que matar a Sebastián Elesgaray.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Publicación de «Jornada de pesca» en «miNatura»




En el mes de junio de 2015, la revista literaria online española «miNatura» publicó, en su N° 142 —dedicado a la temática Weird Fiction—, mi microcuento «Jornada de pesca».
Pueden acceder a la publicación haciendo clic en el siguiente link:
Como siempre, encontrarán allí más microcuentos, ilustraciones, comics, entrevistas a autores, artículos y reseñas para disfrutar.
¡Saludos!