sábado, 15 de octubre de 2016

Merceditas


(Fotografía de Fernando Avellaneda)


Por el zumbido que hacía pensé que era un mangangá, y me eyecté de la silla impulsado por el miedo ancestral que le tengo a esos bichos. Salí al pasillo de la oficina, arrimé la puerta y, desde un pequeño resquicio, miré hacia el interior.
No era un abejorro lo que se había metido por la ventana, sino un picaflor. Que revoloteaba cerca del techo, obnubilado y sin encontrar una vía de escape.
Volví a entrar a la oficina, tomé la precaución de cerrar la puerta y, luego, salté y agité los brazos para que el pequeño volador huyera por donde había entrado. Esto no sucedió, y al oír los ruidos que hacía en el fragor de mi batalla personal, apareció Pablo desde la oficina contigua; divisó al colibrí, se sacó el buzo que llevaba anudado a la cintura y, mientras yo movía los brazos como si fueran las aspas de los molinos de Don Quijote, lo lanzó contra el ave. Cinco o seis intentos, pero no logró atraparla. El picaflor, entonces, pareció percibir la generosa pausa en el minifusilamiento y se posó en la rejilla rota del aire acondicionado.
Lo miré fijo. Respiraba agitado y el corazón parecía querer reventarle dentro de su pecho verde. Y fue allí cuando lo escuché piar y casi me caigo de espaldas.
Silbaba el estribillo de «Merceditas», el reconocido chamamé.
Justo cuando abría la boca para decir algo, Pablo volvió a lanzar su improvisado proyectil contra el ave y ambos, prenda de vestir y colibrí, cayeron hechos un nudo sobre el escritorio. Presto, mi compañero de trabajo tomó el buzo y lo agitó contra la ventana. Y el picaflor voló hacia su libertad.
Le agradecí a Pablo por la ayuda, quien solo esbozó un gruñido y se fue de la oficina.
Yo me senté frente a la computadora, todavía anonadado por lo que había visto y, sobre todo, oído. La música revoloteaba en mi cabeza y no me podía concentrar.
Estuve cinco minutos mirando la nada. Necesitaba despejarme urgente, y me fui a la calle. Caminé un par de cuadras silbando la melodía del colibrí.
Y entonces las recordé.
A la abuela Cota sentada al piano de su casa, interpretando «Merceditas» con la maestría innata de quienes tocan de oído sin haber visto jamás un pentagrama.
Y a la abuela Piba contándome, hace años, que los colibríes que se meten en tu casa llevan adentro el alma de los seres queridos que ya no están, y que necesitan visitarte para saber de vos.
Entonces levanté la vista y los vi. Dos picaflores aleteaban suave sobre mi cabeza, a medio metro de donde yo estaba. El tiempo pareció detenerse a cero durante unos segundos y, luego, volaron lejos hasta desaparecer.
Lo juro, aunque no me crean: peinaban canas.
Y sonreían.


Juanito
Marzo de 2016

(La abuela Cota, una genia)

(Octubre de 1997)



(«Merceditas», chamamé de Ramón Sixto Ríos interpretado por Los Visconti)

lunes, 28 de marzo de 2016

Los 33.000 kilómetros de «Benjamin»




Sinopsis de «Benjamin»:
El miedo se transforma en terror cuando se esconde en las entrañas de tu casa…
«Ben tiene nueve años, está furioso con su madre y fantasea con la idea de marcharse de casa. Agobiado, se escabulle en la oscuridad del desván: un sitio prohibido e inexplorado que ha caído en desuso hace años.
Tras una búsqueda exhaustiva en los inmensos bosques de Carnival Falls, es considerado oficialmente un niño perdido, y a medida que los días pasan, su familia empieza a aceptar lo inevitable. Ben ha muerto.
Sin embargo, él está allí, sobre sus cabezas. A través de diminutos orificios es capaz de espiarlos, escuchar sus conversaciones íntimas, descubrir sus secretos más ocultos y presenciar cómo, lenta pero decididamente, sus vidas se reanudan… sin él.»

Más datos de interés:
Género: Suspenso. Terror.
Cantidad de páginas: 504.
Ilustraciones en el interior del libro: No.
Tapa blanda: Sí.
Editorial: Suma de Letras.
Facebook del autor: clic aquí.

Book trailer:


lunes, 11 de enero de 2016

Publicación de «Adán» en «miNatura»




En el mes de abril de 2015, la revista literaria online española «miNatura» publicó, en su N° 141 —dedicado a la temática Cosmogonías—, mi microcuento «Adán».
Pueden acceder a la publicación haciendo clic en el siguiente link:
Como siempre, encontrarán allí más microcuentos, ilustraciones, comics, entrevistas a autores, artículos y reseñas para disfrutar.
¡Saludos!

lunes, 5 de octubre de 2015

Publicación de «Pura basura tecnológica» en «miNatura»




En el mes de febrero de 2015, la revista literaria online española «miNatura» publicó, en su N° 140 —dedicado a la temática «Space Western»—, mi microcuento «Pura basura tecnológica».
Pueden acceder a la publicación haciendo «click» en el siguiente link:
Como siempre, encontrarán allí más microcuentos, ilustraciones, comics, entrevistas a autores, artículos y reseñas para disfrutar.
¡Saludos!

lunes, 23 de marzo de 2015

Publicación de «Consignatario de hacienda» en «miNatura»




En el mes de octubre de 2014, la revista literaria online española «miNatura» publicó, en su N° 137 —dedicado a la temática «Fenómenos Paranormales—, mi microcuento «Consignatario de hacienda».
Un micro muy especial para mí, ya que se trata de un pequeño homenaje a mi viejo (un gran tipo, de esos que se ven muy poco). Pueden acceder a la publicación haciendo «click» en el siguiente link:
Como siempre, encontrarán allí más microcuentos, ilustraciones, comics, entrevistas a autores, artículos y reseñas para disfrutar; entre ellos, dos textos del autor William E. Fleming.
¡Saludos!


lunes, 2 de marzo de 2015

«Tierra de Nadie», novela de Sebastián Elesgaray




Sinopsis de «Tierra de Nadie»:
«Siete balas. 
Siete balas no eran tan malas, si tenía que enfrentar a tres bestias. Matemática pura, fácil para un ingeniero. Un tiro a cada una y asunto resuelto. Además le iba a sobrar munición. ¿Pero cómo carajo la iba a hacer rendir si le temblaba la mano? No solo la mano, todo el cuerpo. Sufría de espasmos, estaba empapado en transpiración y no podía llenar de aire los pulmones.
Siete balas.
'Siete magníficas balas', pensó con ironía, 'sería más fácil aprender a volar.'
***
El planeta tal cual lo conocemos ya no existe. Es asolado por bestias de otro mundo. La comida y el agua son difíciles de conseguir, no hay acceso a la medicina y el enemigo acecha en cada rincón. Un grupo de jóvenes coincide en un edificio en la ciudad de La Plata. Será su refugio, y allí surgirá la amistad, la solidaridad, y agazapada, la traición. Sabrán que las bestias eran el comienzo de algo mucho más grande. Y cada uno deberá enfrentar sus propias decisiones para sobrevivir en esta tierra de nadie.»

Más datos de interés:
Género: Distópico/Ciencia Ficción/Post-Apocalíptico.
Cantidad de páginas: 288.
Ilustraciones en el interior del libro: No.
Tapa blanda: Sí.
Editorial: Ediciones B, Colección BLOK («click» aquí).
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Book trailer: